En el mundo de la salud y, sobre todo, en el de la nutrición, el conocimiento es tu mayor herramienta/aliado y saber leer la información nutricional de un producto te ayudará mucho.

 

Hoy en día no puedes guiarte por lo que ves en la televisión, ni en las revistas, ni mucho menos, en los anuncios y es por eso que es de vital importancia que aprendas a leer la información nutricional de los productos si no quieres dejarte engañar.

El gran problema que nos encontramos en la sociedad actual es la desinformación. Una desinformación que permite distorsionar la visión de las personas ante los productos, haciéndoles creer que hay productos que son saludables cuando realmente no lo son.

La industria alimentaria tiene múltiples estrategias para hacernos creer que los productos son sanos sin saltarse las normas.

 

Ejemplos de estrategias que utilizan para engañarte en la información nutricional de los productos:

 

Coca-cola

 

Cambiando el nombre al ingrediente

El azúcar es sin duda uno de los ingredientes más buscados a la hora de decidir prescindir de un producto o no. Ellos, al ser conscientes de esto, la introducen en los productos con otras palabras como pueden ser: glucosa, jarabe de glucosa, galactosa, dextrosa, lactosa, melaza, maltodextrina, azúcar invertida… un sin fin de nombres para no llamarlo por su nombre real, AZÚCAR.

 

Aprovechado el tamaño de las porciones

El tamaño de las porciones normalmente vendrá indicada como «por cada 100 gramos» ó «por cada 100 mililitros» pero, ¿quién suele hacer caso a estas porciones?, ¿quién se bebe 100ml. de una Coca-Cola de 500ml.? Nadie.

 

Saltándose la ley legalmente

Por ley, la industria está obligada a ordenar los ingredientes del producto de mayor a menor cantidad, pero claro, ¿qué pasa si divido un mismo ingrediente como el azúcar en 3 o 4 nombres diferentes en la etiqueta? Que pasa de ser el primer ingrediente a salir mucho más atrás en la lista (aunque la cantidad siga siendo la misma cuando los sumas) y es así como nos engañan.

 

«Mejorando» los productos y aprovechando la fuerza del marketing

Que nadie más tras leer esto se crea que unos cereales en un envase de colores donde pone «enriquecido con vitaminas y hierro» son lo mejor para ti o para tu familia. Lejos de eso, la realidad es que en gran parte te están vendiendo azúcar y por eso están tan buenos y por eso son tan adictivos. Seamos conscientes de lo que comemos.

 

¿Cómo hacemos para que no nos engañen? ¿Cómo elegir mejor lo que compro?

Vamos a explicarte diferentes trucos para que intentes evitarlo:

Comida real

 

  • Principalmente, compra productos frescos. Todos aquellos que no necesitan de una etiqueta son, seguro, los más saludables que puedes incluir en tu cesta. Ingredientes únicos, alimentos y no productos.

 

  • Evita los productos procesados en la medida de lo posible.

 

  • Si vas a comprar un producto, fíjate en la información nutricional por este orden:

Ingredientes: Esto es lo más importante. Fíjate en que no estén llenos de aditivos y que, sobre todo, entre los ingredientes (que se colocan por orden de cantidad) no haya azúcares añadidos o grasas trans.

Valor nutricional: Dependiendo de tu objetivo tendrás que ir con ojo en el consumo de carbohidratos y grasas, y por lo tanto, buscar aquellos alimentos saludables y ricos en proteínas. Obviamente carbohidratos y grasas saludables son importantes pero, normalmente, lo más complicado es encontrar productos saludables con una buena porción de proteínas.

 

Esperamos que este artículo os haya servido para saber cómo seleccionar mejor los productos el próximo día que vayas a comprar.