Seguro que sabes la importancia del entrenamiento, la alimentación y el descanso (horas de sueño) para poder conseguir los objetivos propuestos. Pero otro de los aspectos a tener en cuenta es el Descanso Activo, puede que no te cuadren mucho estas dos palabras juntas, ya que descanso y activo se contradicen pero en este artículo te explicaremos todo sobre ello.

 

 

¿Qué es el descanso activo?

 

Generalmente casi el 100% de las personas que practican deporte tiene el pensamiento de que más es mejor y entrenan 2 horas al día, 5-6 días a la semana a un nivel intenso. Nuestro cuerpo, este estrés lo puede soportar un tiempo pero no toda la vida, pues si lo mantenemos en un tiempo prolongado empezarán a aparecer lesiones, molestias, fatiga muscular, estancamientos, falta de energía, etc. Por lo que, a veces, hay que dar un paso atrás para dar dos hacia adelante y mejorar nuestro rendimiento.

Esto se puede aplicar a cualquier deporte, ya sea entrenamiento de running, natación o fitness. En este caso nos centraremos en el entrenamiento de fitness que es el que nos incumbe.

Descanso activo no quiere decir no entrenar y estar tumbado todo el día para descansar. La clave es que cuando llevemos un periodo largo de entrenamiento con grandes cargas, bajaremos la intensidad del entrenamiento. Podemos reducir los días de entrenamiento o reducir los pesos a la mitad de lo normalmente trabajado.

 

descanso activo

 

 

¿Cómo sacar el máximo partido al descanso activo?

 

Para aprovechar estas fases de bajadas de intensidad podemos:

  • Mejorar la técnica de nuestros ejercicios, ya que trabajaremos con pesos más livianos y tendremos más control del movimiento.
  • Aprovechar e introducir algunos ejercicios nuevos para darle estímulos diferentes al cuerpo.
  • Y por último, si reducimos los días de entrenamiento podemos realizar otros deportes que nos llamen la atención, como correr, salir en bici, pádel, algo diferente que nos guste
  • O si lo prefieres y tienes problemas de descanso aprovecha y añade alguna hora de sueño por la noche o 30′ de siesta durante el día.

 

 

Otro enfoque

 

También el descanso activo se puede aplicar en semanas normales de entrenamiento, por ejemplo: si entrenas 5 días y descansas 2 no tienes porque estar sin moverte o tirado en el sofá todo el día, sino que puedes realizar otras actividades como ir a caminar, una excursión o entrenar con una intensidad menor.

 

 

Beneficios del descanso activo

 

1. Favorece la circulación de la sangre en nuestro organismo.

2. No rompe el ritmo conseguido.

3.Favorece la recuperación muscular.

4. Previene lesiones.

5. Permite probar deportes nuevos, descansar o ejercicios y rutinas diferentes.

 

Como conclusión, si estás experimentando una fase de entrenamiento muy larga y no te sientes al 100%, es posible que durante aproximadamente una semana necesites bajar la intensidad de los entrenamientos o simplemente, aprovechar y hacer algo diferente como excursiones, salir en bicicleta…

Una vez más, esperamos que este artículo os haya ayudado.